«Miren, les he dado autoridad para pisotear sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada les hará daño. Sin embargo, NO SE REGOCIJEN EN ESTO, de que los espíritus se les sometan, SINO REGOCÍJENSE DE QUE SUS NOMBRES ESTÁN ESCRITOS EN LOS CIELOS.
En aquella misma hora Jesús se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de Tu agrado.»
Lucas 10:19-21