Uno de los mayores engaños de satanás es hacerles creer a las personas que ser religiosas es lo mismo que haber nacido de Dios. Al respecto, durante el Santo Culto del domingo 16 de agosto, el obispo Franklin Sanches enseñó que existe una gran diferencia.
Y es que, al llenarse de conocimiento bíblico o ir a la iglesia, muchos terminan pensando que son de Dios; pero, cuando llegan los momentos difíciles caen, se desaniman y se pierden.
Entonces, ¿cómo ser verdaderamente un hijo(a) del Altísimo? Haciendo lo mismo que Él hizo y enseñó, como perdonar a quien te lastimó. Quien solo es religioso no logra hacerlo, ni puede orar por sus enemigos, porque su naturaleza sigue siendo la misma.
De acuerdo con el obispo, el religioso puede decir: «Yo perdono, pero no olvido», y continúa resentido porque no tiene en su interior el ADN de Jesús; el mismo que, cuando estaba en la cruz, le hizo mirar a quienes lo estaban matando, y decir: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen».
¿Nacer del agua y del Espíritu?
Nicodemo era un maestro de la ley, no obstante, fue sincero al preguntarle a Jesús sobre el nuevo nacimiento. «Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que Tú haces si Dios no está con él. Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el Reino de Dios» (Juan 3:2-3).
«En otras palabras, Jesús le dijo: “Los conocimientos que tienes no te servirán de nada; tienes que nacer de nuevo”», explicó el obispo.
«Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer? Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios» (Juan 3:4).
Los pasos para nacer de nuevo
1. Reconocer tu verdadera condición: Este punto es importante, pues es fácil engañarse a sí mismo. En el encuentro, el obispo Franklin invitó a los asistentes a reflexionar sobre sus propias conductas: «Cuando nadie lo ve, ¿quién es usted? Cuando enfrenta una dificultad, ¿cómo reacciona?».
2. Nacer del agua: Esto se refiere a tomar la decisión de sepultar la vieja vida a través del bautismo en las aguas. El obispo explicó que «no se trata de una ceremonia», sino del arrepentimiento genuino.
3. Recibir el Espíritu Santo: Es indispensable entender la necesidad de buscar y recibir la presencia de Dios, Su Espíritu, porque solo Él puede transformar el interior y dar una nueva mente y corazón. Al recibirlo, «Él lo engendra; lo hace nacer de Dios», comentó.
Todos tienen esta oportunidad
A través de estos pasos sucede la transformación; uno deja de ser un religioso para convertirse en un hijo del Altísimo, que es fiel a las enseñanzas de su Padre. Asimismo, explicó: «¿Quiere saber quién puede confirmar si usted es hijo de Dios o solamente un religioso? No hay nadie mejor que quienes conviven con usted para saber quién es realmente; cómo es en los momentos difíciles».
Al nacer de Dios, la persona tiene su experiencia personal con Jesús y todos a su alrededor lo notarán; no por lo que dice, sino por sus actitudes. «Sus hijos, padres y hermanos querrán también a Jesús debido a su ejemplo, porque lo y percibirán a través de su vida».
Antes de finalizar el encuentro, el obispo invitó a todas las personas a entregarle su vida a Dios para vivir esa transformación tan deseada.
