¿Cómo sanar nuestra Tierra?

Ante un mundo marcado por la violencia y el sufrimiento, la Universal convoca a un clamor basado en la Palabra de Dios para buscar sanidad, protección y transformación.

La confianza en Dios se presenta como una respuesta cuando la realidad a nuestro alrededor parece cada vez más enferma. Al observar con atención, es evidente que las escenas de violencia, dolor e inseguridad se han vuelto frecuentes, alcanzando a familias enteras y propagando miedo y desorientación. Frente a este escenario, surge inevitablemente la pregunta: ¿el mal prevalecerá para siempre?

Un mundo enfermo pide una actitud espiritual

Las señales de una sociedad herida están por todas partes. Sin embargo, más que cuestionar el origen del problema, es necesario reflexionar sobre qué se ha hecho frente a él. La Palabra de Dios muestra que existe un recurso poderoso que muchos han dejado de usar: la autoridad dada por Dios para impedir la acción del mal y traer sanidad a la Tierra.

La dirección de la Palabra de Dios

Basado en 2 Crónicas 7:14, se enseña que el camino para la transformación de una nación no está en disputas políticas o en embates sociales, ni en la confianza depositada en hombres o en sistemas. Por el contrario, Dios señala actitudes necesarias: humildad, oración, arrepentimiento y búsqueda sincera de Su rostro.

El cambio comienza en lo espiritual y se refleja en la vida personal, familiar y social.

Clamor para curar nuestra Tierra

Por eso, este domingo, 1.° de febrero, la Universal realizará el Clamor para Curar Nuestra Tierra, en todos los templos. La reunión se realizará especialmente a las 10 a. m. en el Templo de los Milagros: Av. Revolución # 253, col. Tacubaya. O en la Universal más cercana, para localizarla ingresa a: localiza.universal.org.mx

Unidos en una sola fe, todos clamarán para que Dios traiga sanidad, protección y paz a la Tierra.

Protección para quien confía en Dios

La Palabra garantiza seguridad a quienes se colocan bajo la protección del Altísimo. Aun en un mundo marcado por tragedias, Dios promete guardar a los que en Él confían, para que no sean arrastrados por las adversidades que afectan a la sociedad.

Ante un mundo enfermo, la fe activa y la oración continúan siendo el camino hacia la verdadera sanidad.

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