«…porque la sabiduría entrará en tu corazón, y el conocimiento será grato a tu alma; la discreción velará sobre ti, el entendimiento te protegerá»(Proverbios 2:10-11)
Cuando la Palabra de Dios entre en su corazón, usted probará la sabiduría, y sus ojos se abrirán a un conocimiento tan apacible como jamás experimentó en toda su vida. Ese entendimiento es dado por el Espíritu Santo, y es Él quien le guarda y le mantiene en Sus caminos, para honrar y santificar el Nombre que está sobre todo nombre.
