Cuando cambiar es necesario

Cuando cambiar es necesario

Por Social Media

Reconocer que se actúa mal es el comienzo para buscar fuerzas para seguir un nuevo camino

Nadie está libre de fallas y la vida no es un cuento de hadas o un cómic de súper héroes en el que alguien lanza una palabrita mágica y cambia de la noche a la mañana.

El hombre, generalmente, es considerado necio cuando el tema es el cambio. Tiende a conservar consigo manías y malas costumbres, que ponen en peligro su salud, su trabajo, su relación amorosa y hasta lo más importante de todo: la vida espiritual. Aún sabiendo que está mal, cree que dar el brazo a torcer y admitir el error es debilidad, cuando, en realidad, hacer eso es solamente no actuar con sabiduría.

En la vida amorosa están los extremadamente celosos, que intentan monitorear cada paso de la mujer amada: restringir amistades, la relación con la familia, su trabajo y tienen la manía infantil de querer atención todo el tiempo —y después reclaman cuando ellas se sienten sofocadas y quieren terminar la relación.

También hay quienes no se rinden a un buen argumento contrario, aunque sea plausible, o tienen dificultades para respetar una opinión diferente. Esto muestra inmadurez y egocentrismo. Es como el «hijo de mamá» que, a final de cuentas, no puede estar equivocado.

Es más, este tipo de «niño mimado», lamentablemente, existe. Él siempre recibió todos los cuidados y no se mueve para conquistar nada. Al contrario cree que el mundo debe servirlo. Y, ¡ay!, de aquel que lo reprenda por algo malo que hizo o no se le dé lo que desea.

Estos son ejemplos cotidianos de fallas grandes o pequeñas, pero hay aún peores: las de carácter. El hombre no es fiel, tiene adicciones, come mal, sigue las malas costumbres de su grupo de amigos solo para encajar, gasta más dinero del que debe, descuida a sus hijos, entre tantas otras pésimas actitudes que tienen efecto acumulativo negativo en su vida y en la de todos los que lo rodean. Sí, una mala conducta no solo le ocasiona daños a quien la practica, pero a los irresponsables e inmaduros no les importa nada de eso.

¿Cómo cambiar estos y otros «strikes»? ¿Solo con querer? Con seguridad, no. Reconocer los puntos malos es un buen comienzo, claro, pero saber que existen y no buscar una solución no va a surtir efecto positivo y la manía continuará causando daños y multiplicándolos día tras día, hasta que llegue el inevitable fin dramático de quien tiene esa conducta: perder algo, a alguien o a sí mismo.

Es como dice el versículo bíblico: «Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; mas el hombre entendido lo alcanzará» (Proverbios 20:5). Este muestra que vale la pena buscar la sabiduría, escucharla y ponerla en práctica y no hacer lo que muchos han hecho, como ya se ha descrito aquí: dejar que una buena lección entre por el oído y salga por el otro.

El capítulo 20 del libro de Proverbios está lleno de excelentes consejos. Vale la pena realizar una buena lectura, meditando y dejando que haga efecto en tu vida. La Palabra de Dios te da sabiduría, fuerza de voluntad y forma tu carácter para reconocer cuándo necesitas cambiar algo. Con ella, contarás con un poder mucho mayor que el tuyo: el de Dios.

Ofrenda Online

«Por los tormentos espirituales, tenía mucha tristeza, miedo y pensamientos de suicidio»

Platicar con un Pastor

[3cx-clicktotalk 404 "Not Found"]

comentarios

[fbcomments url="https://universal.org.mx/2020/07/05/cuando-cambiar-es-necesario/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games