Enfermo a los 30 años, ¿y ahora?

Enfermo a los 30 años, ¿y ahora?

Por Social Media

Noches sin dormir, alimentación calórica, estrés y vida sedentaria, todo esto trae como consecuencia que muchos jóvenes presenten colesterol alto, diabetes, hipertensión e hígado graso. Descubre qué hacer para no entrar en esta lista.

Comida industrializada, estrés, vida sedentaria y noches sin dormir: esa combinación peligrosa hace que muchos se enfermen tempranamente. El colesterol alto, la diabetes y la hipertensión son algunos problemas que ya afectan a muchas personas entre los 20 y 30 años.

Según el endocrinólogo Renato Zilli, a lo largo de las últimas décadas, los cambios de estilo de vida de la población ayudan a explicar el deterioro en la salud. «Yo me doy cuenta de que muchos jóvenes de 30 años padecen enfermedades que eran comunes a los 60 años. Son personas muy sobrecargadas de trabajo, con un nivel de estrés alto y gran exigencia de perfeccionismo. Esas personas duermen poco, comen rápidamente, eligen alimentos industrializados y son sedentarias», evalúa.

Zilli aclara que esos hábitos contemporáneos pueden generar complicaciones en diferentes partes del cuerpo. «Cada órgano responde de una forma. En el hígado, por ejemplo, puede haber acumulación de grasa, lo cual lleva a la esteatosis hepática, conocida como hígado graso. El exceso de calorías lleva a la obesidad e hipertensión».

Muertes

En México, el número de muertes por enfermedades crónicas no transmisibles representan el 77 % de las muertes al año, de acuerdo con los datos registrados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) 2017.

Las enfermedades crónicas no transmisibles son resultado de la combinación de factores genéticos, fisiológicos, ambientales y conductuales. Estas corresponden al 72 % de las muertes en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero hay una buena noticia: el cambio de hábitos puede ayudar a prevenir y reducir los impactos de esas enfermedades.

Sueño

Zilli dice que la calidad de sueño es el primer paso para garantizar una buena salud. «Tener una noche en la que se duerme mal, aumenta el riesgo de diabetes y obesidad. Muchas personas no tienen consciencia de la importancia de dormir bien Hoy, la luminosidad de los celulares y otras pantallas impide que las personas se relajen.

Él afirma que las elecciones alimenticias interfieren en la salud. «Vivimos en un ambiente obesogénico, la oferta de calorías es grande y muchas personas eligen comidas industrializadas. Comer rápido, sin masticar bien, es otro problema». Según Zilli, es posible cambiar poco a poco: «pequeñas metas de reducción de peso, como diminución del 5% al 10 % del peso corporal, ya mejoran la calidad de vida».

Emociones

El médico general Roberto Debski explica que las dificultades emocionales también empeoran la salud. «Muchos se dejan llevar por la ansiedad y por el estrés y buscan carbohidratos y dulces para intentar relajarse. Es importante buscar el equilibrio entre el cuerpo y la mente, hacer ejercicios de respiración y controlar la preocupación».

La falta de actividad física es otro factor de riesgo. «Es importante moverse más a lo largo del día, además de practicar actividades físicas. Si la persona usa camión, puede bajar un poco antes y caminar. Cambiar el elevador por las escaleras también ayuda».

Familia unida

La nutrióloga Carolyne Naomi sugiere que el cambio de hábitos involucra a todos los familiares. «Es importante conversar con la familia para que todos se organicen y se comprometan. A veces, una persona está intentando seguir una dieta y alguien pide pizza, eso se interpone en el camino».

La nutrióloga Ligiane Loureiro destaca la importancia de elegir alimentos naturales. «Necesitamos educar a las personas a desempacar menos y a pelar más, es decir, a consumir comida de verdad, como legumbres, frutas y verduras, y si es posible, orgánicas». Ella señala que el control de las porciones también debe ser observado. «Cada persona debe fraccionar su alimentación y respetar la sensación de hambre».

Según ella, la alimentación adecuada también puede ayudar a mejorar el sueño. «Durante la noche, es importante evitar alimentos que exijan más tiempo de digestión, como leguminosas, frijol y carne. Para relajar, sugiero té de manzanilla, té limón y té de anís, los cuales ayudan en la liberación de neurotransmisores», finaliza.

¿Y si el padecimiento ya está muy avanzado?

Todos los martes, en la Reunión de Sanidad, no son pocos los testimonios de quienes han logrado vencer, por la fe, las enfermedades que los atormentaron. Sobre todo, probando que el tiempo de los milagros no se terminó.

Si has estado buscando una oportunidad, asiste a las reuniones que se llevan a cabo en el Templo de los Milagros, en Av. Revolución núm. 253, col. Tacubaya. Para más información sobre la reunión, acude a la Universal más cercana a su domicilio.

Los horarios son 7:30 a. m., 10 a. m., 12 p. m., 4 p. m. y, especialmente, 7 p. m.

Ofrenda Online

Platicar con un Pastor

[3cx-clicktotalk 404 "Not Found"]

comentarios

[fbcomments url="https://universal.org.mx/2020/03/17/enfermo-a-los-30-anos-y-ahora/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games