Abuso sexual: cuando te roban la inocencia

Abuso sexual: cuando te roban la inocencia

Por Departamento Web

Superar el dolor del abuso sí es posible

«De niña sufrí abuso sexual por parte de familiares, además me obliga­ban a ver pornografía. Al pasar por esto, sentí que había perdido mi inocencia, mi valor como mujer, le tomé odio a la vida, dejé de sonreír, era infeliz…», dijo Elizabeth Pacheco, víctima de abuso sexual.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), señala que, en México, el 43 por ciento de la población femenina ha sufrido este tipo de agresión. No obstante, solo el 5 por ciento logra superar el trauma que este delito deja en ellas.

Quitando el dolor, recuperando la inocencia

La psicóloga chilena Susana Alvarado, especialista en terapia reparatoria para víctimas de abuso sexual, refiere que una persona que pasó por esto puede dejar el pasado de sufrimiento atrás y seguir ade­lante: «Una víctima de abuso sexual puede superar el trauma y rearmar una vida que no esté definida por la mala experiencia. Yo les digo a mis pacientes: “es como cuan­do te caes, te queda una cicatriz, sabrás por qué y cómo te la hiciste, pero ya no te dolerá”. Por eso, es importante buscar ayuda para seguir adelante.»

De acuerdo con Alvarado, el primer paso para una recuperación es aceptar que se es víctima de este tipo de violencia:

«En la medida que yo me reconozco como víctima dejo de sentirme culpable, puedo sanar mis emociones, pero es un proceso largo en el cual es importante contar con el apoyo de especialistas y gente que pue­da ayudar a las víctimas», comenta la psi­cóloga.

«Cuando vine al Templo de los Milagros, me encontré con un Dios que me escuchó, me comprendió, no me juzgó. Pude des­ahogarme del dolor que tuve por 30 años, recuperé la paz, perdoné a mis agresores, entendí que yo no era culpable y, con ello, la alegría volvió a mí. Ahora conozco la fe­licidad y se lo puedo transmitir a quienes me rodean», finalizó Elizabeth Pacheco.

Si en tu interior hay un dolor por ha­ber pasado por un abuso de este tipo, hoy queremos que sepas que hay una puerta de amor y esperanza para que superes ese episodio. Participa este domingo a las 9:30 de la mañana en el Templo de los Milagros ubicado en Av. Revolución núm. 253, col. Tacubaya o consulta la dirección que te quede más cerca en la página 14. Tú no eres culpable de lo sucedido y queremos ayudarte.

Lea también: ¿Cómo detectar y tratar el abuso sexual infantil?

«Luego de sufrir un abuso sexual, mi vida se arruinó»

«Sufrí un abuso sexual en la infancia que me dejó culpas y depresión, pues creí que había sido mi error permitirlo.

Crecí con resentimiento, odio, rencor y asco por los hombres; trataba de no es­tar cerca de ellos. Al descuidar mi aspec­to físico, parecía más hombre que mujer.

Llegué a cortarme el cuerpo, tomar y fumar para intentar olvidar el dolor… sentía que no valía por lo que me habían hecho y quise quitarme la vida.

Siendo un poco más grande, me casé, pero no me sentía bien. Me dolía el dis­tanciamiento que yo misma provocaba con mi esposo. ¡Necesitaba una salida!

Conocí la Universal por una invitación y, al usar la fe, con el tiempo noté que mi interior estaba siendo sanado. Delan­te de Dios saqué todo lo malo de mí, me desahogué y perdoné a quien me hizo daño.

No fue fácil hacerlo, tuve que poner de mi parte y entender que, si no sacaba el mal de raíz, jamás sería feliz con nadie, ni siquiera con mi esposo.

Haberme afianzado del Señor Jesús fue la clave para vencer. Él sanó mi men­te, mi corazón, mis sentimientos. Dejé los vicios y ya no me corto. Mi matrimo­nio se restauró, me uní más a mi esposo.

Dios transformó las lágrimas de tris­teza en felicidad.» -Guadalupe Martínez

comentarios

[fbcomments url="https://universal.org.mx/2019/08/12/abuso-sexual-cuando-te-roban-la-inocencia/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games