1° de mayo: Día del Trabajador

1° de mayo: Día del Trabajador

Por Redacción Periódico

No te conformes con migajas, ninguna conquista material es mayor que la Salvación

Muchos alcanzan la prosperidad y la ven como una bendición. Lo mismo sucede cuando se conquista salud, vida amorosa de calidad y otros aspectos que hacen la existencia en la Tierra más placentera y satisfactoria. Claro que todo esto puede incluso ser una bendición detrás de la otra, resultado de las puertas que Dios abre y de la acción de quien decide entrar por ellas y se somete a Él.

Sin embargo perder el objetivo puede transformar esos beneficios terrenales en obstáculos a la mayor y realmente más importante de todas las bendiciones: la Salvación. ¿Quién no conoce el caso de alguien que se fijó tanto en su prosperidad, se enfocó demasiado en las riquezas, dio atención total al amor conyugal o a la conquista de la salud y acabó por dejar la vida espiritual en segundo plano o hasta se alejó completamente de la iglesia por creer que la vida cómoda y enfocada en los placeres mundanos le bastaba?

“Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre” (Juan 6:27).

“Una cosa es recibir las bendiciones en todas las áreas de la vida en este mundo e incluso servir como vehículo de esas bendiciones. Otra cosa es recibir la bendición de las bendiciones: la plena certeza de tener el nombre escrito en el Libro de la Vida, concedido por el Espíritu de Dios, y también servir como instrumento de esa gloria. Todas las bendiciones con respecto a la vida material son migajas ante la grandeza de servir como morada del Espíritu Santo “, explica el obispo Edir Macedo.

Muchos hacen de todo por la comida que perece y no han hecho nada por la que no perece.

“Nada en este mundo, por más rico, más hermoso, más placentero, más todo lo que sea, se compara con la plenitud del Espíritu del Señor Jesús. No se conforme con migajas, con bendiciones que pueden ser maravillosas, pero no suficientes; sin el Espíritu Santo, no somos capaces de soportar los reveses de la vida; sólo Él es capaz de darnos sustento en las horas amargas y tristes; Él consuela, conforta, anima, levanta, aviva y es quien nos hace tener esperanzas para seguir adelante. Es usar en la práctica la fe inteligente: ‘quien razona no se satisface con migajas; piensa grande, de acuerdo con los pensamientos del Todopoderoso. Quien usa la fe racional piensa, imagina y proyecta sus sueños hacia un futuro prometedor, que comienza en el presente’”, concluye el obispo Macedo.

Sí, la Salvación comienza con nuestras actitudes aquí y ahora, siempre que tengamos el objetivo correcto.

Por eso, este miércoles 1° de mayo, que es el Día del Trabajador, te invitamos a que inviertas en el trabajo por la comida que no perece.

Asiste al Santuario de la Fe ubicado en Av. Revolución núm. 253, Col. Tacubaya y en todos los Centros de Ayuda Universal, especialmente a las 9:30 a. m., también 3 p. m. y 6 p. m.

De desempleada a dueña de su propio negocio

«Estaba muy angustiada, ya no comía, no dormía ni me bañaba»

“Una de mis grandes preocupaciones llegó al quedarme desempleada; pues esta era mi fuente de ingresos, las personas que conozco me cerraron las puertas y tuve la necesidad de pedir dinero prestado en diversas instituciones bancarias. Me endeudé muchísimo porque pedía en un banco para pagar solo los intereses de otro, era una salida rápida que me generaba aún más problemas económicos.

Lo peor fue la persecución que tuvimos, vistas, llamadas telefónicas… ellos querían su pago y yo sin empleo. Además, uno de mis hijos estaba en escuela particular y ya le habían impedido la entrada porque no pagaba las colegiaturas. Incluso me demandaron por la falta de mis pagos. Estaba muy angustiada, ya no comía, no dormía, no me bañaba…

Al verme así mi papá me invitó a la Universal, un día me animé y lo acompañé. Llegar aquí fue un parteaguas en mi vida. De entrada, mi ánimo cambió, supe que con el respaldo de Dios saldría de esa crisis. Siendo constante en las reuniones mi visión se amplió.

De ser desempleada pasé a ser dueña de mi propio negocio — con la ayuda de Dios —, este ha crecido de tal manera que me dio las ganancias necesarias no solo para pagar las deudas, también me compré mi auto.

Hoy mi realidad es distinta, me siento viva, exitosa, una mujer que concreta sus objetivos gracias a que el Señor bendice el trabajo que llega a mis manos. Y sé que con la guía de Dios, ¡voy por más! Sin Él no tendría la vida que hoy tengo”, Liliana Sebastián.

Quizá te interese: La base para conquistar

comentarios

[fbcomments url="https://universal.org.mx/2019/04/29/1-de-mayo-dia-del-trabajador/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games