Una crisis no puede ser el fin de todo

Por Social Media

Las peleas, el desprecio y la traición sofocan el amor. En base a estos problemas, deja de existir el diálogo entre el matrimonio y se arraiga la indiferencia. Son evidencias de que la relación está en crisis. En La Escuela del Amor Responde de esta semana, el profesor Renato Cardoso orienta a una alumna que vive ese tipo de situación en su matrimonio. Sigue leyendo:

Alumna ― Me siento frustrada porque tengo un matrimonio que no anhelé. Estoy casada desde hace 18 años con una persona exitosa ―él es médico. Yo también trabajo y tenemos un hijo de 13 años. No obstante, vivo un matrimonio de mucha soledad, humillaciones, sufrimiento y traiciones por las redes sociales. Me siento incapaz de pasar la vida sola, pero quiero dar un alto a este sufrimiento. Incluso mi hijo dice que no perdone más a su padre. Intento conversar con mi marido, pero perdí la confianza en él. Me siento insegura e infeliz. Me gustaría que me ayudaran.

 

Renato ― Todo lo que usted describió me da a entender que su matrimonio está en crisis desde hace mucho tiempo. Usted está casada hace 18 años y vive frustrada, cansada, con una tristeza en el alma y piensa en terminar con esta relación. Usted piensa así porque cree que su relación no tiene más solución. Pero, en base a la experiencia, creo que no siempre la única solución es colocar un fin en el matrimonio. Por lo que usted describió aquí, lo que está sucediendo entre ustedes no es necesariamente una razón para recurrir a la separación.

 

Usted no está en la condición mental o emocional para tomar una decisión tan importante como esa y que afectará a su hijo de 13 años. Yo entiendo que ustedes están viviendo una crisis y eso no es algo pasajero ―por el contrario, es un problema que vino y se quedó. Por el hecho de que no resuelven el problema, este trae muchos otros. Llega un momento en el que la persona decide que ya es suficiente porque cree que no tiene solución, que no hay forma de rescatar la unión.

Pero existe una salida. A pesar de todo, usted necesita saber cuál es el problema principal, cuál es la raíz que no fue resuelta y tratarla. Y si es algo que usted no logra sanar o resolver, busca la “Terapia del Amor”.

Pude detectar que usted es una persona frustrada. Tengo la seguridad de que en el momento que habla con su marido él se irrita con usted y prácticamente todos los intercambios de palabras entre ustedes terminan en peleas y acusaciones mutuas. Por eso, no sienten más las ganas de conversar y ya se ven como adversarios.

Resumiendo: usted necesita buscar ayuda. Puede ir al lugar más cercano donde se realice la Terapia del Amor y conversar con la pareja encargada de la reunión.

No tire 18 años de su historia. No haga eso por causa de las frustraciones. Si usted tomará una decisión de esas, no hable con la familia, con las amigas u otros parientes. Son personas que elegirán uno de los dos lados. Por eso no es con el consejo de estas personas que usted tomará decisiones importantes, como esta que implica continuar o no su matrimonio.

Ofrenda Online

Platicar con un Pastor

[3cx-clicktotalk 404 "Not Found"]

comentarios

[fbcomments url="https://universal.org.mx/2018/02/20/una-crisis-no-puede-ser-el-fin-de-todo/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games