91 días en el Abrigo del Altísimo – Cuarta Semana

Por Social Media

La vida de todo ser humano está llena de luchas, problemas y situaciones adversas. Son batallas a las que se tiene que enfrentar diariamente, en la vida amorosa, en la vida económica y profesional, en la salud y en la vida familiar. En fin, para sobrevivir en este mundo necesita “matar un león” por día o más bien, varios.

¿Sabías que las mayores batallas que el ser humano tiene que enfrentar a lo largo de la vida no suceden en ninguna de estas áreas?

Durante la Palabra Amiga transmitida recientemente, el obispo Edir Macedo recalco que las grandes batallas del ser humano están en su mente. Es la guerra entre la duda y la certeza. Cuando la fe se deja vencer por las dudas, automáticamente todas las áreas de su vida serán un fracaso. “Cuando la persona pierde la lucha dentro de sí, cuando deja que la duda prevalezca sobre la fe, sobre la certeza, entonces ella va a gemir. Todo va a salir mal”.

Cuando esto ocurre, normalmente, las personas alrededor intentan convencerla de que es el karma, el destino, la cruz que le tocó cargar, la prueba y una infinidad de justificaciones. Pero Dios, el Creador de la vida, dice: «El justo vivirá por la fe. » (Hebreos 10:38)

Es decir, la fe es la base de la vida. “Ninguna religión es capaz de ayudar, salvar o disminuir el mal de este mundo. Solo existe una cosa capaz de llevarnos a la victoria: La fe viva en un Dios vivo”, destaca.

Sin embargo, esa fe viva, al contrario, de lo que la mayoría de la gente piensa, no es sentimiento, se da en la mente y no en el corazón. «Es la fe inteligente, racional, sobrenatural, consciente. Usted hace lo que está seguro de que va a salir bien. Eso es fe. La fe no siente, no llora, la fe actúa, toma una actitud, la fe hace posible lo que ha sido imposible «, subraya el obispo.

Es justamente por eso que el mal trabaja para sembrar en la mente humana las dudas, las incertidumbres, miedos, preocupaciones, a fin de neutralizar esa fe y, así, hacer que el ser humano fracase y, sobre todo, para que no se beneficie con las promesas de Dios.

 

El obispo Macedo aclara que cuando la persona tiene dudas se vuelve ansiosa, frágil, débil. Y mientras haya duda habrá fracaso. Pero, desde el momento en que abraza la fe en la palabra de Dios, comienza a actuar y a tomar posesión de las conquistas.

Pero ¿Cómo tomar posesión de esa calidad de fe y mantenerla?

El secreto es alimentarse de la Palabra de Dios. El obispo aclara que cuando la persona lee la Biblia, el Espíritu Santo ilumina su mente y derrama la fe que necesita para vencer día tras día. Cabe destacar que Dios da esa fe solamente a los que están interesados.

El obispo resalta, sin embargo que una cosa es recibir fe y otra es mantener esa fe. Todos los días somos atacados con las embestidas del mal, por eso es necesario vivir de fe en fe para que podamos combatirlo y vencerlo.

Muchas personas recurren a las drogas, al alcohol, a las fiestas para combatir los problemas interiores. Viven en la perdición, intentando satisfacer los deseos de la carne al máximo, pero nada de esto sirve, porque quien está sufriendo es el alma.

La Palabra de Dios, en el Salmo 91, enseña que habitar en el Abrigo de Dios es la salida, el refrigerio para todos los conflictos interiores que afligen al ser humano:

Mira lo que dice el versículo 4, correspondiente a la cuarta semana del propósito «91 días en el Abrigo del Altísimo», que se realiza en todos los Centros de Ayuda Universal.

 

Con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y protección es su verdad. (Salmos 91:4)

 

«Entonces sólo tendrá descanso de todo lo que le ha hecho sufrir cuando encuentre el Abrigo de Dios. Fuera de él no hay la mínima posibilidad de que usted supere sus problemas y sólo es usted que puede resolver eso «, afirma el obispo.

El obispo destaca además que cuando la persona absorbe la fe del Espíritu Santo vence todos los miedos e inseguridades  y encuentra tranquilidad a la Sombra del Todopoderoso. Porque cuando recibimos la mente del Señor Jesús, el Espíritu Santo, todo se transforma dentro de nosotros, y consecuentemente se refleja en el exterior.

Si usted desea esa calidad de fe y habitar en el Abrigo del Altísimo, aproveche este Ayuno de Daniel y ríndase a Él, humíllese ante el Todopoderoso y, ciertamente, Él le cubrirá con su Espíritu.

Ofrenda Online

Platicar con un Pastor

[3cx-clicktotalk 404 "Not Found"]

comentarios

[fbcomments url="https://universal.org.mx/2018/01/23/91-dias-abrigo-del-altisimo-cuarta-semana/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games