El chico que peleaba

Obispo Paulo

Pedro era uno de esos chicos con los que es difícil lidiar. Este chico que peleaba con todo mundo armaba peleas sin motivos con alguien. En casa, con los hermanos más chicos, se quejaba, discutía cada vez que ellos simplemente entraban en su habitación sin golpear la puerta. Y en la escuela, por lo tanto, el alboroto nunca cesaba. Una vez, en el intervalo entre una clase y otra, Pedro empujó a un chico y lo insultó:

– ¡¿Estás ciego, “torpe”?! ¿No estás viendo mi pie? Preguntó a un chico distraído.

El chico solo lo miró y le pidió disculpas por su distracción.

No conforme con eso, Pedro repetía malas palabras al chico, que salió cabizbajo.

Días después, Pedro sufrió un terrible accidente de tránsito. A la noche, mientras todos en su casa dormían, él tomó el auto de sus padres y salió sin avisar. En consecuencia, pasó un semáforo en rojo y golpeó de lleno en un vehículo que iba en otro sentido. Pedro estaba agonizando, y el cuChico-peleabaerpo en medio de los hierros hacía su situación aún más complicada. El auto chocado se dañó un poco, pero el conductor no permaneció allí para ayudarlo. Sangrando mucho, Pedro ya sentía una sensación mala de desmayo y frío, y una película de su vida pasaba por su mente. En ese momento, él comenzó a pensar en su familia, en su intransigencia con la gente cercana, en su rebeldía y en la manera grosera en que trataba a las personas. Fue en ese momento que comenzó a llorar, imaginando su muerte en pocas horas o quizás minutos, en un lugar desierto y sin nadie para socorrerlo. Él ya no sentía más sus piernas y brazos, y el dolor en su cabeza era enorme. Fue cuando miró por el espejo retrovisor y vio a un hombre muy tranquilo acercándose. Pedro lo miró y comenzó a llorar. Y antes de que pudiera decir alguna cosa, el hombre lo consoló con tranquilidad:

– No se preocupe, mi muchacho, vas a estar bien.

En seguida, con mucha dificultad, intentó retirar algunos hierros retorcidos que sofocaban al chico. Después, llamó a emergencias y llamó a una ambulancia.

Pasados algunos días, Pedro se recuperó bien y recibió la visita de algunos amigos de la escuela. Él contaba su mala experiencia a sus compañeros cuando se sorprendió al ver entrar en su habitación al  chico a quien él había insultado en la escuela. “Él debe estar aquí para reírse de mí”, imagino Pedro. Pero, para su espanto, el chico solo quería saber si estaba bien. Pedro, entonces, comenzó a hablar del hombre que lo había ayudado, y le pidió a su papá que le trajera información de él – al final, después del accidente, no logró ni siquiera agradecerle. Quería hablar con quién lo tranquilizó en el momento en que más lo necesitaba.

Fue entonces que el chico del colegio le dio la noticia:

– El hombre que te ayudó es mi papá, y murió cuando entraste en el hospital. Él tenía problemas cardíacos, por eso no podía hacer esfuerzos. Él sabía eso, pero aun así no le importó salvar su vida. Yo vine aquí a visitarte porque, en cierta manera, mi papá continúa vivo en tí. En ese momento, Pedro aprendió que, aún sin merecerlo, logró que lo salvara alguien que dio su propia vida por él – el padre de su compañero de escuela a quien había maltratado. Y entonces decidió que, exactamente por eso, se esforzaría al máximo para volverse una persona mejor, como reconocimiento al esfuerzo de una persona que murió sin siquiera conocerlo.

Reflexión

¿Usted ha reconocido el esfuerzo de Jesús para salvarlo?  ¿Y ha comprendido que, en realidad, lo que le importa a Él no es lo que usted es, tiene o hace, sino la intención de su corazón en querer cambiar?

«Me cansé de ser yo…»

Me cansé de ser yoMiras tu propia vida y aunque tienes cosas por las cuales agradecer, una maldición te persigue, algo que, a pesar de ti mismo, no has podido cambiar. Fracaso en el trabajo, mala fama ante la gente, la ausencia de un amor verdadero, un problema de salud, sentirte inferior a los demás… Observas a los otros llegar lejos y te preguntas qué has hecho con tu vida, piensas: «Quisiera ser otra persona, irme a un lugar donde nadie sepa quién soy… Ya me cansé de ser yo».

Jacob también se sintió así: Decidió huir por el miedo a enfrentar las consecuencias de sus errores. Adonde fuera, todos lo conocían como «el engañador». Aunque cambió su carácter y decidió ya no engañar, una maldición lo perseguía. Dios le había hecho promesas, pero no podía disfrutarlas. Tenía altos y bajos… más bajos que altos. Le fueron concedidas alegrías, pero vivía esquivando angustias. Hasta una madrugada memorable donde Jacob dejó de ser Jacob.

Campaña de IsraelSe cansó de huir, de engañar y ser engañado. En un clamor buscó a Dios incansablemente, pidió la oportunidad de cambiar su fama sin llevar a cuestas quién había sido hasta entonces. Su clamor duró desde la puesta hasta la salida del sol. Su esfuerzo, el sacrificio de su yo, su disposición a entregarse sin reservas al Dios del cual habla la Biblia provocó el milagro. A partir de ese momento, Jacob dejó de se conocido como «el engañador» y se convirtió en un patriarca admirable. Su nombre quedó grabado en la historia de Israel. Hasta ahora, los israelitas lo respetan.

Si te has cansado de ser tú, de ser vencido por una debilidad o problema, solo necesitas creer como Jacob creyó para que Dios pueda transformarte en otra persona. Habiendo un cambio interno, vivirás también un cambio externo. En la Campaña de Israel nos inspiramos en personajes bíblicos como Gedeón, Jacob, Abraham, entre otros, para darle la vuelta a una situación hostil. Participa y define quién serás a partir de ahora.

Da clic aquí para saber qué es la Campaña de Israel y cómo participar.

Por: Nayeli Ochoa Monroy

Nadie le dijo que no podía hacerlo

Historias de Sabiduria

Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado, cuando de pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua.

La corriente interna los desplazo por unos metros por debajo de la parte helada. La única opción que había era romper la capa que lo cubría.

Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver  que nadie acudía busco rápidamente una piedra y comenzó a golpear con todas sus fuerzas, ¡Golpeó, golpeó, y golpeó! Hasta que consiguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo.shutterstock_98008811

A los poco minutos, los vecinos se asomaron para ver lo que pasaba, y llamaron a los bomberos. Cuando todos supieron que es lo que había ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan  pequeño había sido  capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.

Uno de los bomberos comentaba con sus compañeros: “Es imposible que ese niño lo haya logrado,  es imposible, no tiene la fuerza suficiente! ¿Cómo ha conseguido lograrlo?”

Un anciano que había llegado ahí, al escuchar la conversación de los bomberos, se acercó a ellos,  y les dijo: “Yo sé cómo lo hizo”. Los bomberos le pidieron que les explicara. 

El anciano les respondió: “No había nadie en su alrededor que le dijera que no podía hacerlo”.

Moraleja:

No debemos escuchar palabras negativas, debemos confiar en nosotros mismos, en que sí podemos lograrlo y mucho más si tenemos a Dios como nuestro socio.

Monte Hermón: ¿Cómo prepararte para este día 11?

Advertencia: Los siguientes consejos son solo para quienes están decididos a ser transformados por Dios. No son obligaciones, sino algunos puntos que deben seguirse para recibir al Espíritu Santo y, a su vez, una transformación espiritual. 


1. Desintoxícate: Si no lo habías hecho, hazlo. Desde ahora di no a los vicios, deja de mentir, no prestes tus labios a las groserías ni tu mente a los malos pensamientos. Evita pecar, pero no por obligación, sino por amor e inteligencia, por el bien de tu alma.

Dios no llenará un corazón sucio, necesitas pedirle perdón a Él y proponerte no cometer los mismos errores. Si eres sincero, Él va a ayudarte y te purificará.desintoxicarse

2. Habla con Dios: A solas, en un lugar privado y en silencio (puede ser durante la madrugada) dedica algunos minutos a hablar con Dios. Cuéntale tus miedos, tus dudas, tus errores. Dile en qué necesitas ayuda para cambiar y por qué quieres el Espíritu Santo. Dios solo hace pacto con quienes son sinceros con Él.Orar

3. Escúchalo: Te aconsejamos leer, en la Biblia, el libro de Salmos, Proverbios y el evangelio de Juan. Lee y medita en lo que leíste, no leas solo por leer. Ve poco a poco. Leyendo, entendiendo y modificando tu forma de actuar. Leer la Biblia

4. No te distraigas con información negativa: Evita la radio, la TV y cualquier otra información banal o secular que pudiera desviar tu atención de poner como prioridad el bienestar de tu alma.Evitar distracciones

5. Perdona y pide perdón: Ponte a cuentas con todos y no guardes en tu corazón ninguna emoción en contra de alguien.

6. Prepara todo: El día anterior (sábado 10) alista tu mejor ropa, pon a tiempo tu despertador y planea cómo te transportarás. Ve a dormir pensando en este gran día, con el corazón abierto para ser lleno por Él.

7. ¡Es un día especial!: Después de despertar, no pelees con nadie, no te enfades por nada… solo piensa en Él. No vayas a la iglesia con las manos vacías, llega antes de la reunión, habla lo menos posible antes de empezar. Que tu primer conversación larga sea con Él. No dejes que nada te distraiga. ¡Este es el día que Dios eligió para vivir contigo desde ahora y para siempre!shutterstock_281985692

Ahora ya sabes cómo prepararte para este día 11. Si crees y sigues estos consejos, este día se convertirá en una fecha inolvidable.

Platícanos, ¿qué haz hecho para aguardar este día?

Reflexión: Saltándote las dificultades

La mariposaUn hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevó a casa; quería ver a la mariposa cuando saliera de este.

Un día, vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar durante varias horas. La mariposa luchaba por romper el capullo para poder salir.

El hombre fue testigo de cómo la mariposa forcejeaba para pasar a través del pequeño agujero. Después de horas, la mariposa se detuvo, aparentemente cansada.

Parecía que se había atascado. Entonces, el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa. Con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande. Así, la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo, su cuerpo estaba hinchado y sus alas eran pequeñas y estaban dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblaran y crecieran para soportar al cuerpo, el cual se contraería.

Ninguna de las dos situaciones ocurrió y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de ella hacia sus alas, para que se agrandaran, fortalecieran y luego pudiese volar.

La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de esa lucha, también la privó de tener salud de por vida.

Algunas veces dificultades son lo que realmente necesitamos. Si la naturaleza nos permitiese progresar sin contratiempos, nos convertiría en débiles. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haber sido.

¡Cuánta verdad hay en esto! ¡Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo requerido para ser libres!

Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas somos fortalecidos así como el oro es refinado con fuego.

Nunca permitamos que alguna situación interrumpa la alegría de pensar en las cosas que tenemos y en las que podemos tener. Nunca pensemos en buscar los caminos más fáciles. Los obstáculos nos hacen fuertes y brindan experiencias. Cuando se logra algo a través del sacrificio, se valora más.

Colaboró: Juliana Almeida

¿Qué emociones te dominan?

Un anciano indio describió una vez sus conflictos interiores: «Dentro de cada uno existen sentimientos buenos y malos luchando por sobrevivir. Son como dos felinos. Uno de ellos es cruel y malo, y el otro es bueno y dócil. Los dos están siempre combatiendo…».

Entonces le preguntaron: « ¿Cuál de ellos ganará?».El sabio indio guardó silencio un instante, y después de haber pensado unos segundos respondió:

 emociones«Aquel a quien yo alimente». Tú eres responsable de lo que hay en tu interior. ¿A qué tipo de emociones has alimentado?

Tú eres lo que dices

Historias de Sabiduria

Un pequeño niño y su padre caminaban en las montañas. De repente, el niño se cayó, se lastimó y gritó: “¡Ay!”. Para su sorpresa, escuchó: “¡Ay!”. Curioso, preguntó: “¿Quién es?”. Enseguida, recibió como respuesta: “¿Quién es?”. Enojado, el niño gritó: “¡Cobarde!”. Y escuchó como respuesta: “¡Cobarde!”. El padre, quien en silencio observaba todo, sonrió y le dijo: “Hijo, fíjate en lo que voy a hacer”.istock_mountaintop

Entonces, el padre gritó: “Yo te admiro”. La voz respondió: “Yo te admiro”. De nuevo, el hombre gritó: “¡Eres un campeón!” La voz respondió: “¡Eres un campeón!” El niño quedó sorprendido sin entender nada. Entonces, el padre le explicó que esa voz es solo el ECO de la suya, pero que, en realidad, así es la VIDA: “La vida te regresa todo lo que dices o haces. Nuestra vida es simplemente el reflejo de nuestras acciones”.

Si quieres más amor en el mundo, genera más amor en tu corazón.

Si quieres tener un cargo importante, sé responsable con lo que te ha sido confiado.

Si quieres más tolerancia de parte de las personas, se más tolerante.

Si quieres más alegría en el mundo, se más alegre.

La vida siempre te va a regresar lo que tú le diste.

Liebre o tortuga

Historias de Sabiduria

La liebre estaba presumiendo, como siempre, que era la más rápida de todos los animales. Mientras lo hacía, llegó la tortuga:

  • Si te reto a una carrera, te ganaré -dijo la tortuga.

La liebre lanzó varias carcajadas.turtle-52720_960x332

  • ¿Una carrera? ¿Tú y yo? ¿En serio?

  • ¿Tienes miedo a perder? -Preguntó la tortuga.

  • Es más fácil que un león cacaree a que yo pierda una carrera contra ti -contestó la liebre.

Al día siguiente, un zorro fue elegido para ser el juez de la carrera. Al dar el banderazo de inicio, la liebre salió a toda velocidad. La tortuga ni se inmutó y, como pudo, comenzó a caminar. La liebre estaba tan segura de su victoria que decidió tomar una siesta.

  • Si esa blandengue se me adelanta, solo correré un poco más y fácilmente la superaré -pensó.

La liebre se durmió y no se dio cuenta cuando la tortuga, lenta y constante, estaba a solo un paso de la meta. Cuando despertó, corrió creyendo aún que le ganaría. Pero, para su sorpresa, la tortuga, quien no descansó ni un minuto, cruzó la línea de meta en primer lugar.

Desde ese día, la liebre se convirtió en el blanco de las burlas del bosque.

…….

De esta historia se extrae una lección:

Para completar la carrera hay que tener constancia. Si tú proyectaste algo en tu vida, no te creas incapaz, aunque parezca que las circunstancias a tu alrededor son desfavorables o que las personas que te rodean no crean en ti. Confía y mantén tu mirada en tus objetivos.

Vale la pena recordar que el orgullo de la liebre la hizo detenerse y perder su objetivo, pero la humildad precede a la honra.

Receta para criar hijos

Historias de Sabiduria

Ingredientes:

1 taza de Proverbios 22:6: «Enseña al niño a seguir fielmente su camino, y aunque llegue a anciano no se apartará de él.»

2 cucharadas de Proverbios 19:18: «Corrige a tu hijo antes de que sea muy tarde; no te hagas culpable de su muerte.»Reflexión

1 pizca de Proverbios 23:13: «No dejes de corregir al joven…».

1 cucharadita de Proverbios 3:5: «Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.»

½ taza de Tito 2:3 al 6: «… las ancianas […] deben enseñar a las mujeres más jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas y sujetas a sus maridos […] Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes».

Una pizca de Efesios 6:4: «Ustedes, los padres, no exasperen a sus hijos, sino edúquenlos en la disciplina y la instrucción del Señor.»

Instrucciones

Mezcla todos los ingredientes, añade medio kilo de persistencia, una taza de amor y revuelve hasta que tome consistencia.

Esta receta para criar hijos ha pasado la prueba del tiempo y tiene un sabor agradable al paladar del niño que la consume.