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Quienes creen, alcanzan su milagro

¿Tú o alguno de tus seres queridos está enfermo? ¿Tu relación familiar o de pareja está en crisis? ¿Las adicciones han invadido tu hogar? Cualquiera que sea el problema que desees resolver, puedes conseguirlo poniendo tu fe en acción. Ven y toca el Manto de los Milagros los domingos a las 10 a. m. en cualquier Centro de Ayuda Universal.

Jesús dijo: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» (Juan 11:40).

«La depresión me hizo perderle el gusto a la vida. Ya no caminaba, dejé de bañarme e incluso intenté quitarme la vida. Por diversos padecimientos, tomaba cerca de 40 pastillas diarias. No obstante, vislumbré un panorama mejor cuando me acerqué a Dios. En el propósito del Manto, mi fe en el Señor Jesús surtió efecto: las dolencias y las tristezas terminaron. Recuperé la salud y los deseos de vivir», Georgina Andrade.

Georgina 1

 

«Mis papás, mi hermano y yo estábamos contagiados con VIH. Ellos fallecieron. Quería destruirme y empecé a tomar y después a drogarme con marihuana, piedra, activo y cocaína. Vivía en la calle, pero mi tía me llevó a su casa y más tarde me trajo aquí, a tocar el Manto Consagrado. Dios me dio otra oportunidad: médicamente está comprobado que ya no tengo VIH. Ahora vivo feliz porque también vencí la drogadicción», Jesús.

Jesús Enrique 1                                     Jesús Enrique

Te esperamos en el Centro de Ayuda más próximo a tu hogar. Nuestros servicios son gratuitos y la entrada es libre. Date la oportunidad de tener la vida que siempre has querido.

Iurd

Encontraron la cura a su enfermedad

La ciencia aunada a la fe puede traer resultados sorprendentes. Esto lo han comprobado innumerables personas al acudir a las reuniones de los martes en los diferentes Centros de Ayuda Universal. Estos son testimonios que encontraron la cura a su enfermedad.

Cáncer, diabetes, VIH, parálisis, migraña, infecciones, dolores musculares… no importa el tipo de enfermedad, cuando se echa mano de la fe en el Señor Jesús, todo es posible. Si has sufrido con una enfermedad o dolencia desde hace años date la oportunidad de sumar la confianza en Dios a tus tratamientos para un mejor resultado.

Sra. Marina 1

 

 

«Tuve la ruptura de la membrana que contiene el líquido sinovial (estructura que envuelve las articulaciones), el dolor era fuertísimo. Acudiendo los martes, poniendo mi confianza en Dios y orando con fe, fui sanada. Hoy puedo caminar y moverme sin tener molestias», Marina Costa.

 

 

 

 

Godofredo 1

 

 

«Me dolían los huesos de las manos, las rodillas y los talones. Moverme era una tortura porque me punzaban bastante esas partes de mi cuerpo. He estado participando en las reuniones de los martes, confié en Dios y los dolores cesaron. Recuperé completamente la movilidad», Godofredo.

Date la oportunidad de tener la vida que siempre has querido a través de tu fe en el Señor Jesús. Te esperamos en el Centro de Ayuda más cercano a tu casa.