Fe que mueve montañas…

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«Mi hija sufrió una hemorragia cerebral y estuvo 18 días en coma. Los médicos decían que si despertaba, tendría graves secuelas o bien quedaría en estado vegetal. Gracias a la fe en Jesús y a que tocamos el Manto, ella se restableció. Dios la sanó por completo y actualmente goza de perfecta salud» Verónica y Julieta.

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«Tenía un absceso en la ingle que después me infectó la pierna. La infección se expandió a los genitales y detrás de una de mis rodillas. Tal fue la gravedad que ningún medicamento lograba quitarme esa infección.

Me trajeron aquí y empecé a tocar el Manto. En seis meses me recuperé y la herida cerró gradualmente. Gracias a Dios, retomé mi vida», Guadalupe Maribel.

 

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«Mi hijo padecía asma. Las crisis eran terribles y las sufría cada semana o cada quince días. Él no podía salir de la casa. Asistiendo los domingos y tocando el Manto Consagrado, Dios lo sanó por completo. También hizo que mi esposo venciera el alcoholismo que él no lograba dejar por cuenta propia», Monserrat y Luis Morales.

 

 

 

Noche de la Conquista

noche

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«Llevaba siete años persiguiendo el sueño de tener mi casa propia. Por una cosa u otra no se me daba, pero empecé a venir a la Noche de la Conquista y en el propósito del Altar del Incienso le pedí al Señor esa bendición. Él me ha respondido, hoy tengo mi casa; cosa que sin Dios no hubiese sido posible», Sergio.

 

 

 

 

noche«Me enfermé y descuidé mi negocio. El 60% de mis clientes se fueron y el dinero era escaso. Cuando me acerqué a Dios, entendí que la fe es capaz de lograr todo. No solo obtuve mi sanidad, también la prosperidad económica llegó a mí. Hoy nada me falta, pues Dios está conmigo», Teófila.

 

 

 

noche«Mi gran problema antes de llegar a la Noche de la Conquista era la falta de visión mental. Solo sabía mirar mis problemas y no visualizaba algo más allá. Aquí aprendí a verme a mí misma con potencial, empecé a tener proyectos y Dios me ha abierto puertas para alcanzarlos. Tengo la bendición de haber visto muchas de mis metas cumplirse, pero voy por más», Guillermina Amador.

El odio que sentían quedó atrás

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«Mi forma de ser era espantosa. Era el tipo de persona que con nada estaba contenta, violenta con mis hijos y con odio hacia mi esposo ¡quería que muriera! Además sufría con fuertes dolores de cabeza que ninguna pastilla quitaba.

Cuando me hablaron de Dios y me di la oportunidad de acercarme a Él, esa ira y el odio fueron desapareciendo. Participé en las reuniones de liberación y así fue sanando mi corazón. Hoy tengo mejores actitudes. Descubrí el sabor de la alegría y sé que emana del Señor Jesús. Yo no lo dejo por nada, pues incluso nació en mí un amor inmenso por mi familia», Rocío Saucedo.

 

 

odio«Sentía odio por mi esposo, peleábamos e intentaba estrangularlo. Incluso mandé a hacer un palo especial porque mi idea era darle en la cabeza hasta acabar con su vida. Además, por 20 años tuve dolores en mi cuerpo. Ningún médico daba con la razón de mis dolencias.

Cuando acudí a las reuniones de liberación, el Espíritu Santo fue limpiando mi corazón, ese odio que sentía hacia mi esposo fue suplido por un amor puro y sincero. Practiqué los consejos de la Biblia y mi carácter cambio por completo. Hoy soy una mujer que está en paz consigo misma», Gabina Rodríguez

 

«Curó mi cuerpo, mi alma, mi corazón y hasta mi economía»

Catalina

Catalina

«En mi niñez fui víctima de violación. Crecí con rencor y odio hacia la vida. A los 19 años me casé, pero  seguí  el  mismo  patrón  que  mis  padres:  en  casa había  golpes,  insultos  y  ni  para  comer teníamos, incluso no había fidelidad.

Me separé de mi esposo y tuve que enfrentarme sola a la vida. Todo parecía estar en mi contra, en especial cuando enfermé de artritis reumatoide.

Cuando llegué aquí, estaba el propósito del Manto de los Milagros. Empecé a tocarlo, pidiendo la salud de mi alma y de mi cuerpo; paulatinamente, sané por completo. También fui bendecida en lo económico y pude tener mi propio negocio.

Más tarde, llegó otra bendición que francamente no esperaba: me casé con un hombre que me ama y me respeta. Amo la vida que Dios me ha dado desde que decidí obedecerlo», Catalina.

 

«Dios me concedió el sueño de ser madre y nos dio holgura económica»

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Testimonio en Altar 1«La empresa donde mi esposo laboró no le pagaba. Pidió prestado a mucha gente para darnos el sustento y llegó a ser amenazado por no poder liquidar las deudas. Era tal la falta de dinero que íbamos con mi familia para que nos dieran de comer.

…Ya llevamos tres años asistiendo a las reuniones del Centro de Ayuda Universal, en este tiempo Dios nos ha bendecido bastante.

En la Campaña del Templo de Salomón di lo mejor de mí a Dios, pidiéndole que realizara mi sueño de ser mamá, pues recurrimos a varios médicos e incluso probamos la inseminación artificial, pero nada pasó. A las pocas semanas de haber cumplido mi voto con Dios, quedé embarazada.

Establecimos  nuestra  empresa  de  decorados  y  acabado. No  nos  damos  abasto  con  tantos contratos  que  han  surgido  en  varios  estados  de  la  República.  Adquirimos  tres  camionetas, compramos una bodega amplia, ya viajamos dos veces al Templo de Salomón… En fin, nos está yendo muy bien.Testimonio en Altar 2

Hoy puedo decirles que Dios es maravilloso y que aquí conocí la fe. Ya no hay motivos para perder la paz o para depender de otros».

Laura Pérez y Héctor Estudillo

El alcohol los llevó a la ruina

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Fabiano Godinho:

«No podía estar un solo día sin alcohol. Tenía un futuro prometedor como surfista, pero la adicción me llevó a desistir de mis ideales. Lejos de ser un orgullo para mi familia, era una vergüenza.

Fabiano 2

Me  invitaron  a  las reuniones  de  los  viernes.  Practicando  con  toda  mi  fe  los  consejos bíblicos, superé el vicio, empecé a tener oportunidades en el surf y ahora compito a nivel internacional. Soy empresario y un digno ejemplo para mis hijos».

 

 


 

Antonio 1

 

«Desde los 15 años de edad me convertí en cabeza de familia, esa presión me indujo a tomar y descuidé el negocio que logré con mucho esfuerzo. Para comprar comida, pedía dinero a mis padres. Mi esposa estuvo a punto de irse.

 

 

Antonio 2Viniendo a la Reunión de Liberación Espiritual, Dios me ayudó a tener la firmeza para abandonar el vicio y comprometerme conmigo mismo y con mi familia. Pude reconstruir mi matrimonio, levanté mi negocio y puse en marcha dos proyectos más». Antonio Estrada:

 

 


Rocío Pérez:Rocío Pérez 1

«Por decepciones amorosas caí en depresión. El dolor de esas experiencias causó que me hundiera en el alcoholismo. Era una manera de desahogarme. No pasó mucho tiempo para que perdiera mi empresa de publicidad.

Dios sanó mi dolor, me dio la oportunidad de recomenzar y entendí que no tenía porqué vivir triste y dependiente de bebidas para sentirme bien. Aprendí a valorar mi vida y hacer a un lado las “soluciones” engañosas»

Sus oraciones fueron respondidas

Conferencia - copia

Irma Banda

                               Irma Banda / Ernesto Contreras (mamá e hijo):

«Mis dos hijos estaban desempleados y ya no podíamos con las deudas. Empezamos a venir los lunes,  hemos  sido  constantes  y  Dios  ha  recompensado  nuestra  confianza:  A  mi  hijo  mayor  lo recontrataron  en  la  empresa  de  donde  lo  habían  despedido,  ahora  ocupa  un  cargo  mayor.  Y ambos decidieron emprender una empresa de venta de jitomate; iniciaron vendiendo por kilo a las tienditas, hoy venden toneladas.

Gracias a esa bendición, remodelamos la casa, compramos un departamento, un BMW del año, un taxi, adquirimos una camioneta para distribuir la mercancía y mi hijo desarrollará un invernadero para tener producción propia».

 

Guadalupe Cortés:Guadalupe Cortés

«Mi condición económica era buena, pero fui despedida de mi empleo, me enfermé y entré en un cuadro depresivo. Caí en una situación crítica y tenía que suplicarles a los policías del metro que me dejaran pasar porque no tenía ni para un boleto.

No sabía qué hacer para recuperarme. Asistiendo  a  la  reunión  de  la Noche  de  la  Conquista Dios  no  tardó  en  abrirme  las  puertas.

Actualmente  ocupo  un  cargo  de  jefatura  en  la  administración  pública,  tengo  un  auto  nuevo,  en septiembre viajaré al Templo de Salomón. Puedo costear la comida y los viajes que desee… Gracias a Dios, mis finanzas tuvieron un cambio rotundo».

Una reunión para bendecir tus finanzas

Conferencia - copia¿Necesitas cambiar rotundamente tu situación económica? Te invitamos a asistir a la Noche de la Conquista, una reunión especial para quienes requieren de la ayuda divina para salir de apuros y concretar con éxito sus proyectos.

Te presentamos algunos ejemplos de las respuestas que pueden obtenerse al poner en práctica la fe en los consejos bíblicos:

Erik HernandezErik Hernández: «Desde febrero quedé desempleado. En el único empleo que conseguí tenía un sueldo muy bajo. Asistiendo los lunes, tuve la bendición de que me contrataran en la empresa multinacional donde originalmente me habían rechazado contratarme. El sueldo es tres veces mayor al que estaba ganando».

 

Celia LeónCelia León: «Tenía atorada una devolución de impuestos, empecé a participar en esta reunión y, a los pocos días, recibí el depósito correspondiente a ese dinero. Asimismo, percibí un bono en la empresa donde trabajo, el cual nunca imaginé ser considerada para que me lo otorgaran».

 

TeodoroTeodoro: «Tengo mi negocio, pero en las últimas semanas estaba teniendo poco trabajo. Cuento con cuatro empleados, entonces necesito que mis ventas sean buenas para poder cubrir la nómina y, además, obtener ganancias. He usado mi fe y me ha llegado mucho trabajo, tanto que no me doy abasto».

 

Su fe hizo realidad sus sueños

La fe mueve bannerParticipando en los propósitos de fe, se han suscitado grandes transformaciones de vida. Ellos son una prueba fehaciente:

Gabina e Ignacio

«No me llevaba bien con mi esposo por su alcoholismo. En medio de las peleas lo ahorcaba y quería matarlo. Cuando me acerqué a Dios comprendí que podía rescatar mi matrimonio. Él me ayudó a salvar mi relación y alejar a mi esposo del vicio», Gabina Rodríguez.

 

María G. Pallares

 

«Mi hijo cayó en el alcoholismo, se perdía durante días, se quedaba tirado en las calles. Creí que no lo recuperaría, pero al confiar en el poder de Dios y obedecer su Palabra, recuperé a mi hijo. Mi familia se reintegró y hoy gozo de esa dicha», María G. Pallares.

 

Guadalupe Moreno

 

«No podíamos ser padres, eso nos deprimía e incluso pensamos en la separación. Con Dios logramos lo que parecía imposible: tras 19 años de esterilidad, tuvimos un hijo. Las bendiciones no solo fueron en la salud y en la familia, como profesionistas también somos exitosos», Guadalupe Moreno.

 

Angélica Rosas

 

«Además de ser humillada y golpeada por mi pareja, el dinero no me rendía. Hubo días en los que solo tuve un huevo para comer. Al escuchar sobre las promesas de Dios, me aferré a Él y usé mi fe. Se acabaron las agresiones y hoy tengo mi casa, una camioneta y viajé a Europa», Angélica Rosa.