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Mis ingresos se iban en pagar mi deuda

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«En pagar una deuda de 200 mil pesos se iban todos mis ingresos. Varias veces tuvimos que buscar dinero por los rincones de la casa para comprar comida. Me sentía incomprendido, pues la falta de dinero era causante de problemas en mi matrimonio.

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Pudimos pagar la deuda ya que mi salarió mejoró. También fuimos bendecidos con un negocio propio; hemos adquirido nuestra casa y compramos un auto. Una vida feliz es posible cuando uno obedece la palabra de Dios». Luis Enrique Castillo

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A través de los vicios tratábamos de olvidar los problemas

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«Un fracaso matrimonial fue la razón que me orilló a fumar y a embriagarme, ¡no tenía ganas de vivir! De hecho, en una ocasión intenté acabar con mi vida enfrente de mis hijos. Poco a poco, por el vicio, perdí lo que poseía: uno de mis dos consultorios, una camioneta y dos motocicletas. También me endeudé con 15 tarjetas de crédito.

Jorge Torres 3El poco dinero que me quedaba, lo gasté en brujos, pero todo empeoró. Me ponía muy nervioso y me daban fuertes dolores de cabeza. Mi hijo, a su vez, se deprimió y, como fuga, iba a fiestas donde aprendió a fumar, tomar y drogarse con marihuana y activo. Estuvo a punto de ahorcarse, pero se arrepintió. A través de los vicios tratábamos de olvidar los problemas.

Ese panorama oscuro terminó cuando llegamos al Centro de Ayuda Universal. Desde el primer día, el mensaje y la oración nos tocaron y salimos con mucha tranquilidad. Después de algunos meses, vino la Campaña de Israel, no lo pensé mucho y participé con fe.

La primera respuesta de Dios fue la unión familiar, y tanto mi hijo como yo dejamos los vicios. Posteriormente, el negocio que nos quedaba comenzó a prosperar y pudimos comprar un auto del año.

Aun así, nuestra mayor conquista es saber que Dios está en nuestra vida». Jorge Torres, otorrinolaringólogo

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El alcohol dejó de gustarme

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«Aunque antes no lo reconocía, fui alcohólico. Mi salario se iba como agua entre los dedos, pues solo esperaba el día de pago para irme a las cantinas.

Pasaron ocho años y nunca encontré remedio, al contrario, mi cuerpo me pedía más y más alcohol. En una ocasión, tuve un fuerte accidente automovilístico por ir en estado de ebriedad. Mi esposa llegó a pensar en abandonarme, solo no lo hizo por nuestros hijos.

Buscando un cambio, empezamos a venir al Centro de Ayuda Universal. Escuchamos acerca de la Campaña de Israel, los pastores decían que, si hacíamos un voto con Dios, podíamos darle otro rumbo a nuestra vida. Lo hice y el Señor Jesús me respondió.IMG_2982

El alcohol dejó de gustarme, las ganas de tomar desaparecieron y, como consecuencia, cambió para bien la relación con mi esposa. Dios también nos bendijo con un negocio que ha prosperado y me ha dado la oportunidad de tener casa propia, un auto, una camioneta y 10 vehículos de trabajo.

¡Dios me ha dado más de lo que nunca tuve!». Manuel Ochoa

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Sabemos qué es tener todo y perderlo

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«Mi esposo y yo sabemos qué es tener todo y perderlo ya que nos casamos con la intención de progresar, pues venimos de familias con limitaciones. Ambos acordamos estudiar y trabajar, solo así logramos la estabilidad económica deseada: viajar adonde queríamos, comer en los mejores restaurantes, comprar buenos autos… pero, de manera inexplicable, empezamos a perder todos nuestros bienes…

Sonia 6Poco tiempo después de esas pérdidas me dio una infección muy fuerte que estaba invadiendo varias partes de mi cuerpo. Me detectaron una hernia cerebral y el pronóstico era muy malo. Por ser una lesión peligrosa, podía morir a cualquier instante.

Como pude, junté dinero y me fui al extranjero en búsqueda de tratamiento médico, pero los gastos excedían nuestras posibilidades y no había mejoras en mi estado.

En medio de esa travesía, supe del Centro de Ayuda Universal y de la Campaña de Israel. Participé de las reuniones, entré en la Campaña, y en esta última le pedí a Dios que me sanara y Él lo hizo.

Una vez sana, poco a poco, Dios nos dio los recursos para poner dos financieras y un negocio de taxis. Con los ingresos compramos tres casas y tres autos. Además, he viajado en dos ocasiones al Templo de Salomón en Brasil.

Tuve todo y lo perdí, pero con Dios logré mucho más. No hay nada imposible cuando aprendemos cómo tener fe en Dios». Sonia López

Luché hasta el fin

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«El ver a mi hijo con epilepsia me desmoralizó. Era muy desgastante enfrentar sus crisis. Me sentía incapaz de ayudarlo, sobre todo porque los médicos decían que para su caso no había solución.

Yo, por mi parte, sufría dolores en mis articulaciones y no tenía movilidad en las manos. Estaba atrasada con los pagos de mi casa y temía perderla por el adeudo.

Ver en las reuniones del Centro de Ayuda los múltiples testimonios de la Campaña de Israel me incentivó a buscar en Dios un milagro para mi Yanet 6hijo y para mí. No di lugar a las dudas, hice un pacto con Dios, obedecí y cumplí mis promesas creyendo que Dios cumpliría las de Él.

Luché hasta el fin, mi fe y mi confianza fueron recompensadas: el Señor me sanó tanto a mí como a mi hijo. Fui también bendecida para mejorar mi condición financiera y de ese modo me puse al corriente con los pagos de mi casa. Más adelante compré otra propiedad y mis autos.

La fe es el ingrediente principal para provocar maravillosas respuestas de Dios, y la Campaña de Israel es la oportunidad perfecta para demostrarla. Las enfermedades y los problemas de dinero ahora son solo cosa del pasado». Yanet Figueroa

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Era frustrante no tener dinero

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«A pesar de que soy abogada, mi vida estaba estancada al punto de no tener dinero. Mis compañeros de trabajo tenían casa propia, automóvil y yo no, además adeudaba 300 mil pesos. Obviamente, mi hijo resultó afectado, pues también sufría por esa falta de recursos. no tener dineroMi estado anímico decayó y alcoholizarme fue mi fuga. Para mi era frustrante no tener dinero y no saber cómo salir de mis problemas.

Varias veces, vi el programa del Centro de Ayuda Universal, pero me negaba a ir. Tiempo después, una vecina que sabía lo que me pasaba, me invitó a una reunión y la acompañé. Los cambios no fueron instantáneos, pero conforme vine, me sentí más fuerte y algo dentro de mí cambió poco a poco. Y cambiando mi interior fue cambiando mi exterior.

En una Campaña de Israel, decidí hacer un pacto con Dios y eso me trajo grandes bendiciones, como obtener empleos con mejores salarios que me permitieron adquirir dos casas, un auto del año y una vida digna para mí y mi hijo.

Descubrí que vale la pena seguir los consejos de Dios, la fe no está peleada con la inteligencia, al contrario. Mi verdadera vida comenzó aquí». Maura Avendaño

Mis hijos pasaban hambre

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El dolor de ver a los hijos sufriendo y no poder darles ni siquiera de comer es uno de los peores que puede sufrir una madre, y eso fue lo que padeció Mónica antes de hacer un pacto con Dios. Lee más sobre su historia de superación.

” Ver a mis hijos pasar hambre fue uno de los peores momentos de mi vida. Por más que estiraba el dinero, no cubría los gastos. Me ponía muy tensa, no dormía y mi presión arterial se elevaba. Era un martirio darle vueltas a la situación y no poder resolverla, mi corazón se rompía cuando veía que mis hijos pasaban hambre.

Mi mamá me habló del Centro de Ayuda Universal y decidí darme la oportunidad de venir. Con las oraciones, recibí Mis hijos pasaban hambreel alivio que mi interior pedía a gritos… Dentro de mí se despertó la seguridad de que ya no estaba sola, Dios me había tomado entre sus brazos para guiarme a circunstancias mucho mejores. Participé en la Campaña de Israel decidida a alcanzar bendiciones excepcionales.

Tal como lo pedí, el Señor Jesús fue abriéndome caminos, laboralmente fui creciendo, lo cual me ha dado la posibilidad para comprar mi casa, un auto y poder viajar a distintos países de Europa. Me di cuenta que cualquier persona puede ser bendecida, solo necesita creer sin reservas en lo que Dios ha prometido” Mónica Rivera.

 

Salí de los vicios y cumplí mis sueños en la Campaña de Israel

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«Era infiel, despilfarrador y alcohólico. Básicamente en eso se me iba el dinero. En un principio pensé que estaba bien, a fin de cuentas uno puede darse algunos gustos de vez en cuando, pero esto se volvió una constante y ya no me alcanzaba para cubrir los gastos de casa.Campaña de Israel

Sin embargo, esto para mí no fue lo más fuerte, siento que toqué fondo cuando estuve a punto de perder a mi familia, pues mi mujer ya no soportaba más mis parrandas. En ese momento busqué a Dios, pues me hablaron del Centro de Ayuda Universal y de los milagros que aquí Él hacía.

Jorge 8Por algún tiempo quise cambiar, pero no lo lograba. No obstante, cuando me acerqué al Señor Jesús esa transformación interna fue posible. Gracias a Dios, recuperé a mi familia, tengo el amor y respeto de mi esposa e hijos. Pero me hacía falta un buen porvenir para darles lo mejor, no quería que sufrieran carencias.

La Campaña de Israel me ayudó a concretar ese sueño. Participando en ella le demostré a Dios mi fe y Él me mostró que es todopoderoso. El resultado de esa confianza es que hoy tengo un rancho, camionetas, ganado, y no le debo nada a nadie.

Mi vida ya no son los vicios que casi me destruyeron a mí y a mis seres queridos. En Dios encontré una vida infinitas veces mucho mejor; hacer un pacto con Él es y será siempre la decisión más sabia», Jorge Rodríguez.

El camino al éxito está en el Señor Jesús

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«Soy chef y tengo la bendición de que mi trabajo sea reconocido. Pero años atrás, cuando aún no conocía al Señor Jesucristo, tuve varios tropiezos. A pesar de haber estudiado en una de las mejores universidades del país y trabajado en el extranjero, no despuntaba profesionalmente, hasta deudas tenía.Magali 8

Conocí el Centro de Ayuda Universal y decidí entregar mi vida a Dios. Aprendí a apostar por mis sueños, pues me di cuenta de que haciendo caso a Dios y empeñándome, no habría nada que no pudiera hacer realidad. No ha sido fácil llegar a este punto, pero con el Señor Jesús he ido concretando mis ideales.
En un principio tenía miedo de arriesgarme, me daba miedo lo desconocido, pero en la Campaña de Israel he desafiado mi fe, encaré el miedo y así llegaron las oportunidades me he dado cuenta que el camino al éxito esta en el Señor Jesús . Actualmente soy dueña de un restaurante, chef de una marca de utensilios de cocina, mi trabajo me permitió pagar mis deudas, comprar un auto y darme el lujo de viajar por el mundo. Mi confianza plena en el Señor Jesús me ha dado estas satisfacciones, con Él todo es posible», Magaly Fuentes.

Hundido en problemas

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Hundido en problemas por los vicios

«No quería seguir dependiendo de nadie y emprendí un negocio de venta de bolsos para dama. Las ganancias eran buenas: no tardé en comprarme un auto y una camioneta, a mi familia nada le faltaba… Infelizmente, por mi alcoholismo, terminé descuidando lo que construí. Más allá de la crisis económica que nos sobrevino, también perdí el respeto de mi familia. No me daba cuenta de la gravedad del asunto…hundido en problemas. Lunes 0
Mi esposa llegó al Centro de Ayuda Universal y en la Noche de los Conquistadores comprendió que no hay razón para resignarse a las privaciones, no es normal estar hundido en problemas. Entonces me invitó a venir y juntos nos encomendamos a Dios, le pedimos su guía para levantar el negocio.
En la Campaña de Israel no solo nos surgieron ideas para aumentar las ventas, también se nos dieron los medios para llevarlas a cabo. Por la bendición de Dios, tenemos un taller de bolsos y nosotros mismos los vendemos. Nuestra familia está unida, dejé el vicio y soy el padre que mis hijos siempre desearon tener», Miguel Ángel Arenas.