¿Usted es una mujer “canica”?

¿Usted es una mujer “canica”?

Por Departamento Web

Por causa de la fábula que “se debe hacer lo que el corazón manda”, muchas mujeres abrazan la idea de que “solo se vive una vez”. Pero al seguir ese camino, muchas eligieron el camino correcto para darse en la cara. Hay, por ejemplo, casos de mujeres que se casaron con alguien que las ofendía en el noviazgo y que, después del matrimonio, se atrevió a levantarles la mano. O sea, oyeron la voz del corazón y no tuvieron sabiduría para evitar los errores que estaban bien debajo de la propia nariz.

 

Rígidas e inflexibles

Una teoría propagada por un escritor norteamericano presenta una comparación entre las uvas y una bolsa de canicas y reitera que cada uno tiene el poder de elegir. En este caso, las personas que actúan como canicas presentan actitudes inflexibles. Si lo relacionamos al campo espiritual, son aquellas resistentes y poco humildes para recibir una orientación. No están listas para oír y, por eso, aprenden poco y siempre insisten en los mismos errores. Pero también hay las que se parecen a las uvas: son “dulces y pasibles de agregación, cada una fluyendo en la vida de las otras”. Según el investigador, las del tipo “canicas producen heridas, cicatrices y mucho ruido” y “las uvas se entregan para producir alegría y vida”.

La mujer que busca sabiduría tiene esa condición de “ser uva” a su alcance. Ella prioriza el conocimiento espiritual, una especie de brújula para quien desea hacer elecciones acertadas a lo largo de la vida. En uno de sus artículos, en el universal.org, la columnista Nubia Siqueira puntualiza que podemos aprender más de este asunto con la lectura del libro de Proverbios, escrito por el sabio rey Salomón. El primer capítulo narra la sabiduría no como una virtud, sino como una persona, como ella explica: “ella es personificada por el propio Dios, que se esfuerza para comunicarse con nosotros”.

En los versículos 20 y 21, vemos que la sabiduría clama por las calles, es decir, se vuelve accesible a todos. Sin embargo, es necesario que la mujer se ponga a disposición de escucharla. Lo que pasa es que muchas se hacen sordas ante tantas invitaciones. “Nuestra época parece la generación del ‘auricular’”, expuso la columnista. “Una generación que no quiere oír a Dios, que le da la espalda a sus consejos y cuidados.”

Una gran alerta

Hay quien se siente sabio por asistir a una institución religiosa o tener diplomas, pero tenemos una alerta en Santiago 3, de los versículos 13 al 17, capaz de provocar un autoanálisis: “¿Quién de vosotros es sabio y entendido? Muestre por su buen trato sus obras en mansedumbre de sabiduría. Si tenéis amarga envidia, y sentimiento rebelde en vuestro corazón, no os gloríes, ni mortales contra la verdad. Esta no es la sabiduría que viene de lo alto, pero es terrena, animal y diabólica. Porque donde hay envidia y espíritu rebelde hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que de lo alto viene es, primero pura, después pacífica, moderada, tratable, llena de misericordia y de buenos frutos, sin parcialidad, y sin hipocresía.”

Para Nubia, la “sabiduría es algo espiritual y no intelectual”, es decir, “no se alcanza con la lectura de libros o en la convivencia con los demás. Quien la desea, necesita someterse a la Voz de Dios. Sin eso, no sirve de nada hacer nada más”, aclara.

   

comentarios

[fbcomments url="http://universal.org.mx/2018/10/17/usted-es-una-mujer-canica/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games