El oro y el Altar

El oro y el Altar

Por Redacción Periódico

Actualmente, gran cantidad de solteros han fijado su mirada en el “oro”, es decir, en algo pasajero, temporal, en aquello que tiene precio, pero no tiene valor. Para entender mejor las cosas, pongamos un ejemplo: las personas que ven el oro son las que se fijan en la apariencia, se quejan o viven renegando de su situación. Son aquellos que su objetivo no proviene de Dios.

Una persona que mira hacia el Altar o se convirtió en él es la que no sólo se fija en la apariencia de una persona, sino que busca otras prioridades, como el carácter, el comportamiento y la reacción que tiene su compañero(a) delante de las circunstancias desfavorables. Además, es el tipo de gente que sacrifica, confía y es fiel a Dios.

Asimismo, siendo ella el propio Altar, busca como pareja a alguien que también lo sea. Él/ella no cree en la compatibilidad porque se vuelve tolerante con la otra parte.

Ahora bien, quien está casado(a) también debe ser el propio Altar para santificar a su pareja, como está escrito: “Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido…” (1 Corintios 7:14), de la misma manera que el Altar santifica al oro.

Puede ser que hasta ahora hayas centrado tu atención en el oro y no hayas invertido en tu noviazgo o matrimonio y, por consiguiente, eres infeliz en el amor. Sin embargo, si a partir de hoy te enfocas en lo que realmente vale, en mirar hacia Dios, que es el Altar, podría ser el inicio de un camino de logros en el ámbito sentimental. ¡Él quiere verte feliz!

 

 

¿Filofobia o miedo al amor?

 

La filofobia, el miedo de amar, es el resultado de malas experiencias y fuertes decepciones. Pero el miedo no se lleva bien con la fe bíblica. La fe ve el lado bueno y los resultados positivos.

En la Palabra de Dios está escrito que Dios es amor. Cuando pierdes la fe en el amor es como si tuvieras miedo de Él. Dios te dio inteligencia para tomar actitudes y actuar de forma preventiva, para que de ese modo no sufras más adelante. Lo que pasaste debe quedar en tu memoria como algo que aprendiste y que ya no duele más.

 

 

Las traiciones la hicieron desconfiar del amor

 

María Eugenia Rosales

A lo largo de mi vida, solo tuve fracasos sentimentales. Mis relaciones no duraban más de dos o tres meses. Cuando pensaba que la relación ya había durado, la persona me traicionaba. En aquellos momentos, decía que si me traicionaban entonces yo también pagaría con la misma moneda. En eso consistía mi vida sentimental, de traición en traición. No tenía una vida amorosa estable.

Siempre tenía en mente que nunca iba a casarme, entre tantos engaños ya no tomaba en serio a los hombres. Pero este pensamiento cambió cuando empecé a participar en las reuniones de la Terapia del Amor. Sí, ahí pude conocer a mi esposo, pero antes de eso, primero aprendí a perdonarme para que poder perdonar a los demás, especialmente a los hombres que me hicieron daño. De ese modo, mi interior se curó.

Les hago una cordial invitación a esta reunión para que conozcan lo que yo conocí para que puedan tener, al igual que yo, a una pareja que se guía en la Palabra de Dios”.

 

 

Te puede interesar: La solución para ser pleno en la vida amorosa

   

comentarios

[fbcomments url="http://universal.org.mx/2018/07/31/el-oro-y-el-altar/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games